¿Es la maternidad el verdadero problema?

¿Es la maternidad el verdadero problema?
Año : 2017
Autor/es : Karen Martínez Torrico

De acuerdo al Informe Global de la Brecha de Género 2017, este año Bolivia ocupa el decimoséptimo puesto a nivel mundial y segundo puesto a nivel regional en el ranking de la paridad de género según el Índice Global de la Brecha de Género (1). Si bien ocupar un puesto en el top 20 de 144 países es un gran avance para el país, es innegable que el camino por recorrer para garantizar la igualdad plena y su sostenibilidad, es aún largo.   

Como se resalta en el reporte, uno de los principales factores que amenaza con la ralentización de este proceso a nivel mundial, es el estancamiento de los progresos en el cierre de las brechas de género en uno de los indicadores que hacen a este índice: la participación y oportunidades económicas. De hecho, de acuerdo a las proyecciones, a las tasas de progreso actuales en este subíndice, y de retroceso en muchos casos, las brechas de género en el plano laboral se cerrarán en 217 años a nivel mundial, y en 76 años en América Latina y el Caribe.

En Bolivia, este estancamiento se evidencia en la evolución de los indicadores de participación de la fuerza laboral y en las remuneraciones salariales en trabajos similares entre hombres y mujeres. Como se observa a partir del análisis de los perfiles de Bolivia en los informes de 2006 a 2017, los avances en el cierre de las brechas de género en ambas esferas no sólo fueron lentos, sino también deterioraron la posición del país en relación al resto del mundo.

Como se evidencia en el último reporte, la situación de la brecha de género en la participación económica sitúa a Bolivia en el puesto 77; 27 puestos por debajo de su posición en 2006. Mientras que en 2016, la situación de desigualdad en la remuneración laboral la situó en el puesto 132 de 142 países; 25 puestos por debajo de su posición en el ranking de 2006 (2).

¿Por qué las brechas de género en estas esferas aún persisten en Bolivia? Si bien la situación de género en el plano laboral es el resultado de interacciones de factores estructurales complejos, se coincide en diferentes estudios sobre Bolivia, que las variables reproductivas y del hogar juegan un rol fundamental en los patrones de desigualdad (Andersen y Muriel, 2007; Muriel, 2005; Hernani-Limarino y Mena, 2014; Wanderley, 2003;2011).

Por una parte, el efecto que tienen estas variables sobre las probabilidades de participación, acceso a empleos productivos e ingresos laborales de las mujeres, tiene que ver con la escasez y los altos costos del cuidado de los hijos. Como se resalta en el artículo del The Economist sobre la desigualdad de género, es este uno de los motivos que hace que sea necesario tener al menos a uno de los padres dentro del hogar. Y dada la vigencia de los estereotipos sobre los roles asumidos dentro del hogar, este puesto es usualmente ocupado por mujeres.

La dificultad de compatibilizar el trabajo doméstico y del cuidado con el trabajo mercantil remunerado, permite entender los patrones de segregación laboral femenina actual en ocupaciones informales, de baja productividad y de menores ingresos. Sin desmerecer el rol que juegan factores estructurales en la segmentación laboral formal-informal de la población, en el caso de las mujeres las responsabilidades del hogar se introducen en la ecuación de “decisión”. Esto debido a que, dada la flexibilidad del tiempo, la ocupación informal emerge como la mejor alternativa para muchas de ellas.

El tiempo que las mujeres destinan al cuidado de los hijos tiene una penalización en sus ingresos futuros y en las perspectivas de su carrera laboral. Esto responde, principalmente, al efecto que tiene la intermitencia del trabajo laboral de la mujer sobre su experiencia en el trabajo. Hecho que influye en sus probabilidades de ascenso y de percibir mejores ingresos.

A diferencia de lo que se podría concluir hasta este punto, el hecho de tener o no tener wawas no es el verdadero problema. Tampoco se trata de preferencias, o de aspiraciones laborales que difieren entre varones y mujeres. Sino más bien de la forma en la que se aborda la cuestión  de género en el plano laboral, o mejor dicho, a la carencia de medidas concretas de igualdad para conciliar el trabajo del cuidado y del hogar con el trabajo mercantil de la mujer.

Si bien la necesidad de esta compatibilización es constitucionalmente reconocida en Bolivia, en la actualidad no se cuenta con medidas concretas para incentivar y garantizar la permanencia de las mujeres en el plano laboral. La carencia de salas cuna y de establecimientos de cuidado accesibles y universales, y la diferencia abismal que existe entre el tiempo de las licencias de maternidad y paternidad, son tan sólo algunos ejemplos de la disonancia que existe entre la igualdad de jure y la igualdad de facto en el país. 

Sí, es cierto que Bolivia se encuentra en el top mundial de países con paridad. Pero también es una realidad que las brechas de género en las oportunidades y resultados laborales están lejos de cerrarse. Motivo por el cual es necesario repensar la forma en la que se aborda la cuestión de género en el plano laboral.  No sólo porque la igualdad entre varones y mujeres en esta esfera es un derecho por sí mismo, sino también por los potenciales efectos vinculados a la consecución de la igualdad de género sobre el bienestar de la sociedad. 


Notas

(1) El Índice Global de la Brecha de Género es un indicador construido a partir de cuatro subíndices en los que se examina la brecha entre hombres y mujeres en: 1)  los logros educativos, 2) la salud y la supervivencia, 3) el empoderamiento político y 4) en la participación y oportunidades económicas. Este último, se construye a partir de indicadores de la brecha de género en la participación laboral,  remuneración salarial y en el acceso a puestos altos y especializados. 

(2) El último Informe con el que se cuenta información sobre la brecha de género en la remuneración salarial es el Informe de 2016. 

Referencias

[1] Andersen, L. E., y Muriel, B. (2007). Informality and Productivity in Bolivia: A Gender Differentiated Empirical Analysis (No. 07/2007). Institute for Advanced Development Studies

[2] Muriel, H. B. (2005a) Female labor market conditions in urban Bolivia. Maestrías para el Desarrollo, Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, Working Paper (No. 3/2005)

[3] Hernani-Limarino, W. L., y Mena, G. (2014). Entendiendo las desigualdades de género en el mercado laboral-Una aplicación al caso Boliviano (No. 03/2014).

[4] Wanderley, F. (2003). Entre el Hogar y el Merado: Modelo de División del Trabajo por Género. Inserción laboral y trabajo no mercantil: un abordaje de género desde los hogares. CIDES-UMSA.

[5] Wanderley, F. (2011). El cuidado como derecho social: situación y desafíos del bienestar social en Bolivia. OIT, Programa Regional de Género y Trabajo Decente

 

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