En 2011 a nivel nacional, los hogares destinaban en promedio del gasto no alimentario o capacidad de pago del hogar un 3.7% a salud. En 2012 se presenta una cifra mayor llegando a 7.91% y es en 2013 donde se presenta el valor más alto llegando a 18.56%. Posteriormente este dato baja entre 2013 y 2015 registrándose un 11.42% en el 2015; es decir, se presenta una primera fase de carácter ascendente aumentando el promedio en cinco veces y luego una segunda fase con carácter descendente con un descenso más rápido de 2013 a 2014 que el experimentado de 2014 a 2015.

Observando por áreas, en 2011 el área rural y el área urbana, en promedio, presentaban proporciones del gasto no alimentario en salud similares, en 2012 el área urbana destinaba en promedio una mayor proporción que los hogares en el área urbana, 8.29% y 6.95% respectivamente. Sin embargo, a partir de 2013 la situación se revierte, y los hogares en el área rural presentan una mayor proporción del gasto no alimentario en salud, donde en 2013 ambas áreas llegan a sus niveles más altos. Posteriormente se observa un carácter descendente y es en el área rural donde los hogares destinan en promedio una mayor proporción registrando en 2015 un valor de 12.08% y el área urbana de 11.15%. Esta situación puede explicarse por la ausencia de seguros de salud y de un aumento del costo de los servicios de salud que ocasiona que se registren un aumento de los recursos destinados a este sector.

En la desagregación por niveles de ingreso se observa que en el 2011 los hogares del primer quintil en promedio gastaban mas en salud respecto a su gasto no alimentario con una proporción de 4.04% mientras que el ultimo quintil registraba 3.55%; en 2012 la brecha disminuyó y los hogares en los quintiles medios registraban un mayor porcentaje, pero en 2013 para todos los niveles de ingreso presentan un aumento del indicador y los hogares del quintil inferior registraban el promedio más alto y la brecha con el quintil superior aumenta (el primer quintil registraba un 19.15% y el ultimo 18.05%). De 2013 a 2015 se reduce el promedio para todos los niveles de ingreso y la brecha se mantiene casi constante.