A nivel nacional, la atención del último parto en establecimientos de salud fue de 63.70% en 2002; esta presenta un carácter ascendente llegando en el 2015 a un porcentaje de 87.89%. Existió un crecimiento de 38% entre estos años. Si observamos por áreas, la región urbana presenta un crecimiento del 11% (en 2002 era de 84.67% y en 2015 de 94.06%) y el área rural presento un crecimiento de 145% (pasó de 30.48% a 74.75%). La brecha por áreas se cerró en casi 35 puntos porcentuales. Por regiones, el altiplano presentaba el dato más bajo, era de 44%, el área de los valles 61.69% y el área de los llanos 83.98%. Hasta 2015 las diferencias regionales disminuyeron a un buen ritmo, donde el altiplano presento el avance más rápido, pero las disparidades aún persisten. En el 2015 el altiplano paso a 80.27%, los valles a 89.39% y los llanos a 94.77%.

En la desagregación por etnicidad, en el 2002 la brecha era significativa, un 83.55% de las mujeres no indígenas recibió atención calificada, mientras que las indígenas apenas un 43.56%. Para el último año de observación la atención en establecimientos de salud de las no indígenas paso a 93.36% y de las indígenas a 68.23%; si bien hubo incremento de más de 55% para el último grupo, la brecha con las no indígenas aun es alta siendo de casi 25 puntos porcentuales. Al desagregar por niveles de ingreso, el estrato de ingreso más bajo presenta los niveles más bajos, pero fue el de mayor crecimiento, creciendo un 85% entre 2002 y 2015, pero este se encuentra rezagado respecto a los demás estratos. En 2015 74% de las mujeres de este grupo de ingreso fue atendida en establecimientos de salud, mientras que los demás niveles de ingreso presentaron niveles por encima del 85%.