El ingreso laboral por hora refleja la remuneración real de las personas. Es decir, se calcula el poder adquisitivo de las personas al quitarle el factor inflacionario de los precios. 

Los resultados muestran que el poder adquisitivo por horas de las personas aumentó a lo largo de los años. Entre el el 2002 y el 2015 incrementó en 23,2%. Si se analiza por sexo, para el mismo periodo, los hombres disminuyeron su poder adquisitivo en 16,4% y las mujeres en 3,8%. 

Los datos por género que muestran una disminución a diferencia del total se debe a que existen otro tipo de desagregación que reflejan el impacto en el valor total. En este caso una de las desagregaciones relevantes es el de nivel de educación. Este de clasifica en calificados (ningún tipo de educación), semi-calificados(primaria y secundaria completa) y no calificados (alguna educación post bachillerato). Así para los calificados el poder adquisitivo disminuyó en 11,8%, los semi-calificados incrementaron en 24,2% y los no calificados en 78%.