La brecha de ingresos por hora refleja la disparidad real de ingresos entre mujeres y hombres. Es un proporción del ingreso que ganan las mujeres sobre lo que ganan los hombres. Además toma en cuenta el poder adquisitivo al quitar el factor de inflación. 

Si se analiza total de la población la brecha fue de 0,93 para el 2002 la cual disminuyó a 0,97 el 2015. El valor se interpretea de la siguiente manera: para el 2015 por cada 100 bolivianos que ganaron los hombres, las mujeres ganaron 97. Así si el valor es más alto la brecha es menor, y si es bajo la brecha es mayor. Para los asalariados la brecha el 2002 fue de 0,92 y para el 2015 fue de 1,01. Para el último año se interpreta así: de cada 100 bolivianos que ganaron los hombres, las mujeres ganaron 101, así para los asalariados se cerraron las brechas. El tipo de calificación refleja los años de estudio de las personas. Los no calificados tienen ninguna educación o primaria incompleta, los semicalificados tienen hasta la secundaria incompleta y los calificados tienen una educación post bachillerato. Se evidencia que por Asalariaros para la primera categoría las brechas aumentaron de 0.78 a 0.74; para los segundos también aumentaron de 0.96 a 0.81 y los terceros se cerraron las brechas de 0,76 a 1.

Para los trabajadores independientes las brechas el 2002 fueron de 0,99 y aumentaron a 0,93. Por tipo de calificación para los no calificados las brechas fueron de 1,25 a 1,15 así las mujeres se mantuvieron con un ingreso mayor al que los hombres; los semi-calificados disminuyeron de 0,86 a 0,96 y los calificados aumentaron la brecha de 1,07 a 0,79.

Si se analiza por rama de actividad en el 2002 la activdad más inequitativa para trabajar fue la agricultura con 0,64 y la más equitativa fue la de transporte con 1,78. Para el 2015 la Agricultura se mantuvo con el valor más alto de 0,65 y la Administración Pública pasó a ser la más equitativa con 0.96.